Las iglesias bautistas reformadas creemos que los creyentes tienen del deber de guardar un día a la semana para la adoración colectiva, conforme ha sido ordenado en el Decálogo.Ese día era en el Antiguo Testamento el séptimo de la semana, pero a partir de la resurrección de Cristo pasó a ser el primer día (Domingo), tal y como fue practicado por la iglesia apostólica del siglo I. Las iglesias bautistas reformadas creemos que Dios exige a los creyentes dar de su tiempo para adorarlo, apartándose de cualquier labor mundana. Creemos que las iglesias evangélicas de nuestro tiempo están erradas al irse en contra del cuarto mandamiento. Los creyentes aún debemos guardar el sabat, el primer día de la semana. Este es un día especial para que la familia junta se congregue a rendir adoración al Santo Dios, bajo la guía de los ancianos, centrados en la predicación de la Palabra del Señor, entonando solemnes himnos, ofrendando de corazón sincero para el avance del Reino de Dios, y celebrando los sacramentos.

El hombre moderno es tan adicto a sus placeres, el trabajo y el entretenimiento, que considera como algo legalista el tener que renunciar a ellos por 24 horas para adorar al Señor. Más los creyentes bautistas reformados se deleitan en dedicar un día completo para centrarse exclusivamente en Dios. Creemos que el domingo, cuando se guarda gozosamente a la luz de las Sagradas Escrituras, es un anticipo de la vida en la eternidad.

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